La verdad ante todo
En cierta ocasión, en un programa de la televisión nacional y durante la campaña previa a unas elecciones, un periodista le acusó de corrupción. Y Houphouët respondió: “Claro que me llevo dinero, hijo mío. ¿Pero no es mejor que me lo lleve yo, que tanto he hecho por el país y a quien todos conocéis bien, a que lo haga una persona desconocida?”. Desde el día siguiente, el periodista no volvió a aparecer en la televisión del país ni a firmar una sola línea en un diario costamarfileño. Y Houphhouët ganó por mayoría absoluta las elecciones.
La verdad es siempre la mejor de las armas políticas. Al menos lo era entonces en Costa de Marfil.

